jueves, 24 de septiembre de 2015

Libertad de expresión vs. libertad de pensamiento

A mí me llama la atención que siempre se habla, y con razón, de libertad de expresión.

Es obvio que hay que tener eso, pero lo que hay que tener, principal y primariamente, es libertad de pensamiento.

¿Qué me importa a mí la libertad de expresión si no digo más que imbecilidades?

¿Para qué sirve si no sabes pensar, si no tienes sentido crítico, si no sabes ser libre intelectualmente?


El párrafo comenzaba:
Creo que no estamos tanto ante una crisis económica, sino en una crisis de la mente, de nuestra forma de entender el mundo. La crisis más real -con independencia de los problemas económicos, que son muy reales- es la crisis de la inteligencia. No estamos solo ante una corrupción de las cosas, sino ante una corrupción de la mente.
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Emilio Lledó. Filósofo.

Libertad de expresión vs. libertad de pensamiento. Emilio Lledó

El texto insertado en la imagen lleva algún tiempo circulando por las redes sociales. Yo se la he tomado prestada al facebook de Alberto Gómez Font, que a su vez compartió la imagen desde el perfil de Alejandro Barceló.
La fuente de la frase parece ser la entrevista “La verdadera crisis es la de la inteligencia”.


Y José Luis Sampedro opinaba de forma muy similar, por no decir idéntica:

miércoles, 23 de septiembre de 2015

Los errores del Quijote

Intencionados o fruto de descuidos, El Quijote está plagado de inconsistencias.

"La verdad es que cuando se dice algo en el Quijote tarde o temprano se contradice. ¿Por qué incluyó Cervantes tantos errores? ¿Cómo puede ser que la obra maestra de todos los tiempos sea la obra más descuidada de todos los tiempos?"

Vamos a ver brevemente a qué nos referimos.

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Visiones de Don Quijote. Francisco de Goya
Les voy a desvelar un secreto: el Quijote dista mucho de ser la obra perfecta, redonda y pulida que la mayoría de la gente tiende a creer. Y quienes así piensan suelen ser precisamente aquellos que menos conocen la novela.

Como afirma Thomas A. Lathrop, de la Universidad de Delaware, en su ponencia Las contradicciones del Quijote explicadas: 
"La verdad es que cuando se dice algo en el Quijote tarde o temprano se contradice. ¿Por qué incluyó Cervantes tantos errores? ¿Cómo puede ser que la obra maestra de todos los tiempos sea la obra más descuidada de todos los tiempos? ¿Cómo puede ser el Quijote la obra más perfecta de todos los tiempos y a la vez la más imperfecta?
Y no hablamos de los "mitos" que el pueblo le ha adjudicado a la obra, como la famosa frase de "con la iglesia hemos topado": Don Quijote nunca se "topó" con la Iglesia; tampoco dijo Don Quijote aquello de "ladran, luego cabalgamos".

Intencionados o fruto de descuidos El Quijote está plagado de inconsistencias. Seguramente esto es parte de su mérito. Pero vamos a ver brevemente a qué nos referimos.


Segundo Tomo, tercera salida, quinta parte del Quijote. Avellaneda
• De entrada hay que decir que la Primera Parte del Quijote, publicada en 1605, estaba dividida, a su vez, en cuatro partes. Y al final Cervantes explica que
…don Quijote la tercera vez que salió de su casa fue a Zaragoza, donde se halló en unas famosas justas que en aquella ciudad se hicieron, y allí le pasaron cosas dignas de su valor y buen entendimiento.
Y termina con los epitafios de los principales personales: Don Quijote, Sancho y Dulcinea.
Esto parece sugerir que, en realidad, Cervantes no tenía intención de escribir una continuación. Hasta que el "pérfido" Avellaneda le convenció de lo contrario al protagonizar el plagio más sonado de la literatura.
Así que cuando Cervantes afrontó, todo parece indicar que apresuradamente, la continuación de su obra cometió uno de los errores más llamativos. A su segunda parte la llamó Segunda Parte, cuando la primera ya constaba de cuatro y debería haber sido la Quinta. Avellaneda sí era consciente de esta división interna de la obra cervantina y a su plagio lo llamó Segundo Tomoque contiene su tercera salida y es la quinta parte de sus aventuras.


Episodio de la Cuenva de Montesinos. Gustavo Doré
Lapsos temporales y espaciales.
La Primera y la Segunda partes son bastante diferentes en muchas cosas (entre la gestación de una y otra hay más de diez años); en la primera parte hace referencia a sucesos atemporales y lugares indefinidos mientras que en la segunda ya trata temas relevantes de su tiempo y sitúa muchos de los sucesos en lugares que conocía directamente, como el caso de Barcelona.
Como afirma Care Santos en Vindicación del error en El Quijote:
En la primera parte… si se nombran ciudades no es para que deambulen por ellas sus personajes. Ni siquiera sabemos el lugar del que salió Don Quijote, ese «lugar de la Mancha de cuyo nombre» no es que no quiera acordarse, es que tal vez evita el autor por desconocimiento de la zona y para no caer en errores de bulto.
- La primera vez que sale Don Quijote es un día de julio; sin embargo, cuando Sancho escribe a su mujer unos cuatro meses después, todavía es julio;
- Hacia la mitad de la segunda parte es 16 de julio. Unos capítulos más tarde llegan a Barcelona en vísperas de San Juan (24 de junio).
- En la tercera salida, la que se relata en la segunda parte, inician su camino hacia Ruidera para luego dirigirse a Barcelona. Pues bien; recorren en dos jornadas, a lomos de asno y caballo, la distancia de unos 500 kilómetros que separan las Lagunas de Ruidera del Ebro.
- Justo antes de este magnífico desplazamiento ha tenido lugar el episodio de la Cueva de Montesinos. Dice Care Santos:
Tampoco debió de bajar a la Cueva de Montesinos, porque cuando su personaje lo hace, pese a no llevar tea ni luz de ninguna clase, ve allí maravillas que luego describe con detalle. El Cervantes espeleólogo era, desde luego, peor que el Cervantes de imaginación desbordante.
En este mismo episodio se cita que fue un primo de un licenciado el que llevó a Don Quijote a la cueva; sin embargo, unos capítulos más adelante este primo se convierte en sobrino.


Los epígrafes de los capítulos y los capítulos mismos.
Como todo el mundo sabe, espero, los capítulos del Quijote comienzan con un epígrafe a modo de resumen introductorio. Quizá no hayan leído el Quijote pero hizo lo mismo Umberto Eco en El nombre de la rosa.
- Pues los capítulos 10, 29 y 30 de la primera parte no se corresponden con lo que el epigrafe anuncia. Y en el 36 dice que "trata de la brava y descomunal batalla" que en realidad ha terminado en el capítulo anterior. ¿Es posible que ni el propio Cervantes supiera de qué trataba su propio libro?

- En la primera parte no hay epígrafe ni capítulo 43; salta directamente del 42 al 44.
Algunos de estos errores han sido corregidos por los sucesivos editores pero para Thomas A. Lathrop fue del todo intencionado.

Estas imprecisiones se deben a que estos epígrafes se solían introducir en la propia imprenta a la hora de completar el proceso de realización de los pliegos. Que Cervantes cometiera estos errores se puede deber a descuido, a que acaso no recordaba bien de qué trataba cada capítulo, pero bien pudo ser intencionado, en su afán de imitar y parodiar el estilo de las novelas de caballerías.


Desaparición del asno de Sancho Panza
Rucio, el asno de Sancho Panza.
Conviene aclarar que el solípedo a cuyos lomos cabalga Sancho no tiene nombre sino que se alude a su color. No es negro ni marrón, sino rucio: de color pardo claro, blanquecino o canoso. ¿Por qué este agravio, si el caballo de Don Quijote sí tiene nombre propio? (Rocinante, por si acaso)
Sin duda se trata de una manera de contraponer la importancia del linaje de unos y otros protagonistas, tan del gusto de las novelas de caballerías.

El propio Sancho padecerá también en sus propias carnes estas diferencias de nobleza, pues en él el Bálsamo de Fierabrás no surte los efectos benéficos deseados sino que le resulta nocivo:
…el estómago del pobre Sancho no debía de ser tan delicado como el de su amo, y así primero que vomitase le dieron tantas ansias y bascas con tantos trasudores y desmayos, que él pensó bien y verdaderamente que era llegada su última hora…
…comenzó el pobre escudero a desaguarse por entrambas canales con tanta priesa que la estera de enea, sobre quien se había vuelto a echar, ni la manta de angeo con que se cubría fueron más de provecho; sudaba y trasudaba con tales parasismos y accidentes, que no solamente él, sino todos pensaban que se le acababa la vida…
Un siempre circunspecto Don Quijote justifica estos efectos por la villanía de Sancho:
Yo creo, Sancho, que todo este mal te viene de no ser armado caballero, porque tengo para mí que este licor no debe de aprovechar a los que no lo son.
Sigamos con Rucio: en un momento dado de la Primera Parte le roban el Burro a Sancho. Pero Cervantes enmendó el momento en el que tuvo lugar el hurto de modo que durante toda la primera parte Rucio aparece y reaparece en varias ocasiones.
En la segunda parte, Cervantes intenta explicar estos misteriosos vaivenes: “por culpa de los impresores”, lo cual “ha dado en qué entender á muchos, que atribuían á poca memoria del autor la falta de emprenta”.


Teresa Panza recibe una carta
La esposa de Sancho Panza.
En el capítulo 36 de la Segunda Parte Sancho escribe una carta a su esposa: "Carta de Sancho Panza a Teresa Panza, su mujer".
Sin embargo, en el capítulo 52 de la Primera Parte, se dice textualmente:
…respondió Juana Panza, que así se llamaba la mujer de Sancho, aunque no eran parientes, sino porque se usa en la Mancha tomar las mujeres el apellido de sus maridos.
Y en el capítulo 50 de la Segunda Parte, el epígrafe adelanta "…el suceso que tuvo el paje que llevó la carta a Teresa Sancha mujer de Sancho Panza". ¿Otro nombre?
La edición online del Quijote del Centro Virtual Cervantes dice en este punto que puede tratarse de una errata de Cervantes, aunque no lo corrigen por las dudas. Consideremos que era frecuente en los pueblos (como lo sigue siendo hoy en día con los miembros de una misma familia) llamar a la mujer añadiéndole el nombre del marido en forma femenina para diferenciarla de otras con el mismo nombre.


¿Quién es el responsable de tales desmanes?
Cervantes le echa la culpa en varias ocasiones a las prisas y a los editores: "Las obras que se hacen apriesa nunca se acaban con la perfección que requieren". Y es que si conocieran el proceso de impresión de la época entenderían muchos de los errores y erratas de las primeras ediciones.

Torrente Ballester explica que "el Quijote pertenece a una época sin demasiada vacación por lo perfecto". Y apostilla: "La perfección es un valor estético para el que [los españoles] carecemos de sensibilidad".

Para Nabokov, que estudió el Quijote y llegó a impartir una serie de conferencias sobre la obra en la Universidad de Harvard en el curso académico 1951-1952:
"Da la impresión de que mientras escribía la segunda parte no tenía un ejemplar de la primera sobre la mesa, no lo hojeó nunca: parece recordar esa primera parte como la recordaría un lector medio, no como la recordaría un escritor"
También hay que señalar que Cervantes quiso escarmentar al plagiador Avellaneda modificando de forma intencionada el recorrido de las aventuras de Don Quijote y cuando cita en la verdadera Segunda Parte la imitación y a su autor en lo que es, seguramente, el único libro que leyó Don Quijote del que se tiene noticia expresa.

Sostiene Thomas A. Lathrop como explicación a tanto desajuste que todo esto es intencionado en Cervantes, que no hace otra cosa que imitar el estilo de los Libros de Caballerías, en concreto del Amadís de Gaula: un libro dividido en cuatro partes (como la primera parte del Quijote), la tendencia a cambiar parentescos, y el deseo expreso de Don Quijote de imitar a Amadis, explícito en varios pasajes de la obra Cervantina.

Sea como fuere, las lecturas del Quijote son infinitas. Por eso es la mejor obra de la literatura universal (en castellano, al menos) aunque no tenga tantos lectores como hagiógrafos.

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Bibliografía:
Vindicación del error en El Quijote.
• Martín de Riquer; Para leer a Cervantes. Ed. Acantilado. 2003
• Thomas A. Lathop: Las contradicciones del Quijote explicadas. Actas del X Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas 1989.
Imprecisiones del Quijote: cualquiera se equivoca… (De donde está sacada la ilustración de "No-burro" de Sancho).
• Vladimir Nabokov; Curso sobre el Quijote. RBA. 2010.
Pérdida y recuperación del Asno de Sancho.
Exposición virtual: Ediciones académicas del Quijote. Universidad de Navarra.

viernes, 18 de septiembre de 2015

El 99,8% de la literatura es puro pis de gato

"Después de todo, al menos el 99,8 por ciento de la producción literaria de nuestros tiempos -como la de todos los tiempos- es puro pis de gato. Si uno dice esto con franqueza se hace muy impopular y me acusarían de envidia".

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Aldous Huxley
Aldous Huxley podrá no ser santo de vuestra devoción literaria, pero una cosa es cierta: fue un visionario y su descripción de la sociedad moderna y futura está muy lejos de haber quedado obsoleta.

Pero más allá de Un mundo feliz y de su inquietante visión sobre la sociedad, Huxley fue un gran polígrafo; no, no se dedicaba a detectar las mentiras de aquellos a quienes interrogaba (en un ejercicio de anticipación en algunas décadas al Rick Deckard de Philip K. Dick en sus ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? -Blade Runner), sino que cultivó numerosos géneros: escribió novelas, relatos, poesía, libros de viajes, ensayos… y el apellido Huxley ha dado al mundo destacadas personalidades en la biología, medicina, el arte y la ciencia.
Su abuelo fue un célebre biólogo evolutivo y su padre fue un notable editor; su hermano Julian fue uno de los primeros divulgadores científicos y el primer director de la UNESCO; y su hermanastro Andrew Fielding recibió el Nobel de medicina.

Murió el mismo día que JFK; curiosidades de una biografía completa y compleja.

Lo cierto es que fue un escritor de éxito y un personaje popular en los ámbitos culturales y sociales de su tiempo, incluídas sus veleidades con el misticismo y la parapsicología y sus devaneos con sustancias estupefacientes, con las que experimentó en su propio organismo y sobre las que llegó a escribir un par de tratados sobre sus efectos.
Como seguramente sabrán, el propio Huxley había convertido en protagonista de su Un mundo feliz a una sustancia "milagrosa", una especie de bálsamo de Fierabrás moderno, a la que denominó Soma, de sorprendentes y edificantes efectos.

En un momento dado, el diario Daily Express le ofreció la dirección de su sección de crítica literaria.

Permítanme una digresión sobre este diario. Conservador en su línea editorial, fue uno de los pioneros del periodismo moderno tal y como lo entendemos hoy en día: fue, por ejemplo, el primero en publicar crucigramas y uno de los primeros en incorporar en sus páginas "chismes" e información deportiva; su enorme éxito a partir de los años 30 se debió a la incorporación a su estrategia de una agresiva campaña de marketing y a la explotación de esa herramienta tan actual de polemizar con otros diarios de la competencia. Al mismo grupo pertenece el tabloide Daily Star, con lo que de definitorio tiene el término tabloide.

Pero otra de las cosas que el Daily Express hizo bien, de la mano de su editor Lord Beaverbrook (cuya biografía también merecería un repaso), fue la de investigar y mantenerse al día de los intereses y gustos de los lectores. Hoy en día esto es una estrategia bastante habitual, pero entonces (como también ahora, por otra parte) primaban las inclinaciones ideológicas.

Y no fue hasta los años 70 cuando el Washinton Post le dio otra vuelta de tuerca al oficio cuando, viendo a sus lectores exhaustos de información política tras el Watergate, impulsó desde sus páginas y popularizó definitivamente el periodismo SMERSH, las siglas en inglés de Ciencia, Medicina, Educación, Religión y toda esa mierda (Science, Medicine, Education, Religion and all that SHit), que es la fórmula dominante en la actualidad, sobre todo con la consolidación de internet y, como consecuencia, el auge de los medios digitales y de las redes sociales.

Pues bien; en ese contexto es cuando se produce la oferta del Daily Express a Huxley para dirigir su sección de crítica de libros.

Pero declinó elegantemente por las molestias que le provocaría tener que
escribir todas las semanas contra reloj y, peor aún, tener que leer toda la literatura contemporánea para luego, si me manifiesto con honradez, pelearme con casi todos mis colegas literarios.
Porque después de todo, al menos el 99,8 por ciento de la producción literaria de nuestros tiempos -como la de todos los tiempos- es puro pis de gato. Si uno dice esto con franqueza se hace muy impopular y me acusarían de envidia.
Más adelante afirmaría que el 80% de Shelley es increíblemente malo; y de otros poetas destacados dirá que de su obra se puede sacar tanto bueno como Radio se obtiene de la pecblenda: "un gramo por cada doscientas toneladas".

Ahí queda eso. A su juicio dejo la consideración de si este exabrupto es correcto o injusto.
En todo caso Huxley merece una lectura sosegada, sin prejuicios y con espíritu crítico, aunque solo sea para comprender por qué la mayor parte de los totalitarismos modernos han censurado sus obras.

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Bibiografía y para saber más
• Página decidada a Aldous Huxley.
Huxley y los utopiáceos: soma, mescalina, LSD.
• Referencias y enlaces sobre Huxley en somaweg.org.
Entrevista a Aldous Huxley.
• Jesús Callejo; Enigmas literarios. Secretos y misterios de la historia de la literatura. Ed. Corona Borealis. Madrid. 2004.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Esos sonidos que emiten los animales… y que igual no conoces

Los perros ladran; los gatos maúllan… pero: ¿sabes qué animales himplan, gañen, arrúan, zurean o estridulan?
¿Cómo se llaman los sonidos que emiten algunos animales? 
Veamos varios de los más habituales y otros verdaderamente curiosos.

El ciervo brama, rebrama o berrea


Animal            Qué hace  /  Qué sonido emite  /  Verbo

Perro              ladra  /  ladrido  /  ladrar
Zorro              gañe  /  gañido  /  gañir
                        (el RAE lo atribuye también
                        al sonido del perro cuando lo maltratan)

Lobo               aúlla   /  aullido  /  aullar
                        (al parecer, el Zorro y el Coyote también aúllan)

Hiena              ríe  /  ¿risa?  /  reír
Gato                maúlla  /  maullido  /  maullar
                        (también maúlla el Tigre)    

León                ruge  /  rugido  /  rugir
Pantera           himpla  /  ¿?  /  himplar
                        (como ven, los felinos no se aclaran)

Cerdo              gruñe  /  gruñido  /  gruñir
                        (los Osos también gruñen)

Jabalí              arrúa  /  ¿?  arruar
                       (cuando lo persiguen; si no, gruñe)
                        No me resisto a añadir que,
                        cuando los jabalís, jabalíes o jabalises
                        escarban la tierra en busca de alimento
                        se dice que hozan.

Vaca                muge  /  mugido  /  mugir
Toro                brama  /  bramido  /  bramar
                        (lo mismito que el Búfalo)
                        (también muge o bufa)

Ciervo             brama  /  bramido  /  bramar
                        (también se le dice Rebramar)
                        (sin embargo, en la época de celo se dice que Berrean)

Oveja              bala  /  balido  /  balar
                        Cabra, Carnero, Borrego... también balan)

Caballo           relincha  /  relincho  /  relinchar
                        (como habrán imaginado, también relincha la Yegua)

Burro              rebuzna  /  rebuzno  /  rebuznar
                        (también se dice que Roznan)
                        (Asno, que es lo mismo que Burro,
                        y Mula también rebuznan)

Elefante          barrita  /  barrito  /  barritar
                        (el Rinoceronte también barrita)

Ratón              musita  /  chillido  /  musitar     
Marmota         silba  /  silbido  /  silbar
Serpiente        sisea  /  siseo  /  sisear
Pavo               gluglutea  /  glugluteo  /  gluglutear
Pato                parpa  /  graznidos  /  parpar
Águila             gañe  /  gañido  /  gañir
Gorrión          gorjea  /  gorjeo   /  gorjear
Ruiseñor        trina  /  trino  /  trinar
Gaviota          grazna  /  graznido  /  graznar
Delfín             chasca  /  chasquido  /  chascar
Búho              ulula  /  ululato  /  ulular
Paloma          zurea  /  zureo  /  zurear
Cigarra          chirría  /  chirrido  /  chirriar
Langosta        estridula  /  ¿?  estridular
Cocodrilo       llora  /  lloro  /  llorar


La Gallina cacarea
La Ballena canta
Abejas, Avispas y moscas zumban
Los Loros parlotean
La rana croa 


¿A que se han dado cuenta de que muchos de estos sonidos se aplican habitualmente también a seres humanos?

Seguro que hay muchos más, de animales similares a los mencionados, o variantes locales propias de algunos países o regiones.

¿Nos lo cuentas?

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Ningún animal ha sufrido daño en la elaboración de este apunte ni ha sido obligado mediante treta alguna a proferir su sonido natural.
Apunte elaborado con la inestimable colaboración del DRAE y del DIRAE.

Disculpen si la lista no ha quedado muy bien alineada. Cosas de blogspot ajenas a mi voluntad.

martes, 8 de septiembre de 2015

Los profesores que nos merecemos

La labor de un educador, maestro o profesor va mucho más allá de impartir unas materias o evaluar unos resultados. El objetivo es conseguir que los educandos se conviertan en personas libres e independientes, con capacidad de analizar,  juzgar y concluir con criterio y espíritu crítico, a salvo de manipulaciones, seguidismos o modas.
Desde el Dómine Cabra a César Bona las cosas han cambiado mucho. Estos son algunos ejemplos de los maestros y profesores que nos merecemos.

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Cada año, cuando comenzaba el curso escolar, nos preguntábamos cómo serían nuestros nuevos profesores, si responderían a lo que nos habían contado de ellos, para bien o para mal, o cuánto de aburridas o interesantes serían sus clases.
De una forma u otra dejaron su impronta: desataron vocaciones, provocaron fobias, demostraron su vocación educadora o dejaron constancia de su incompetencia. Seguramente también nosotros dejamos nuestra huella en ellos en forma de nostalgia, de fracaso o de satisfacción por un trabajo bien hecho.

La labor de un educador va mucho más allá de impartir unas determinadas materias o exigir unos resultados académidos. Cumplir con un temario permanentemente sometido a las veliedades del gobierno de turno es un mínimo no un fin en sí mismo. El objetivo es conseguir que los educandos se conviertan en personas libres e independientes, con capacidad de analizar,  juzgar y concluir con criterio y espíritu crítico, a salvo de manipulaciones, seguidismos o modas.

Cierto es que la realidad y la ficción no están necesariamente unidas; pero no por ello debemos dejar de aspirar a la excelencia que nos ha mostrado la literatura o el cine.

Desde el Dómine Cabra a César Bona las cosas han cambiado mucho. Estos son algunos ejemplos de los maestros y profesores que nos merecemos.


Escena de la película My Fair Lady
Pigmalion
La obra original de George Bernard Shaw fue daptada primero como musical en Broadway, y después al cine, como My fair lady.
Un profesor de fonética, convencido de que el lenguaje y maneras de una persona condicionan defintivamente sus posiblidades de ascenso y reconocimiento social, se entrega a la tarea de transformar a una modesta florista de origen humilde en una dama de alta sociedad. Y apuesta a que lo consigue en seis meses.
Como supongo que han visto la película, o al menos han oido hablar de ella, excuso decirles que la malhablada florista consigue sorpender a todos cuando sus modales barriobajeros devienen en un cultivado acento estándard de la clase alta.

En realidad, el desenlace de la novela no es todo lo feliz que quedó plasmado en el producto de Hollywood. Y las motivaciones de los protagonistas distan mucho de ser altriustas, pero lo interesante de la fórmula es la afirmación de que la educación es un instrumento necesario para tener un acceso amplio a la realidad.
Seguramente les suene esta manida frase:
La lluvia en Sevilla es pura maravilla
que no es otra cosas que la traducción al castellano de uno de los ejercicios de aprendizaje de la protagonista.
The rain in Spain stays mainly in the plain
George Bernard Shaw ganó el Nobel de Literatura en  1925 y un Óscar en 1938


Roland 'Prez' Pryzbylewski como profesor de matemáticas en The Wire
The wire
En la cuarta temporada de la aclamada serie de TV la trama se centra en el sistema educativo y en las bolsas de violencia y analfabetismo que provoca el tráfico de drogas. Roland 'Prez' Pryzbylewski ha abandonado la Unidad de Delitos Mayores de la policía y aparece en esta temporada entregado a su labor como profesor de matemáticas de un instituto de la zona más conflictiva de la ciudad.

Pryzbylewski se entrega a la labor de rescartar del mundo de la delincuencia a sus alumnos. Y lo hace a base de mostrarles cómo una buena formación integral permite situar al mundo criminal como un callejón sin salida, sin perspectivas.
Su objetivo no es obligar, no sin dificultades, a sus alumnos a superar unas pruebas de evaluación sino que se centra en educar. Según sus propias palabras: "Cada niño se merece una oportunidad".


Escena de "mentes peligrosas", Dangerous minds
Mentes peligrosas. Dangerous minds
Película estrenada en 1995 se basa en la obra My Posse Don't Do Homework, autobiografía de LouAnne Johnson, marine retirada y profesora de educación secundaria en un entorno con graves problemas raciales y económicos.
El papel de LouAnne Johnson fue interpretado por Michelle Pfeiffer. A través de sus dificultades con las desestructuradas realidades de sus alumnos, supimos que Dylan no es lo único que tienen en común Bob Dylan y Dylan Thomas.

De nuevo las autoridades educativas se van a interponer en sus métodos educativos, más tendentes a la integración social de sus alumnos que a los resultados académicos.
Si ha visto la película, ustedes dirán si les parece que tiene o no final feliz, pero al final tiene lugar uno de esas escenas que dignifican la labor de todo profesor: el homenaje y reconocimiento explícito de sus alumnos.
También esta película nos enseñó que de una "insulsa" melodía de Stevie Wonder se podía sacar una potentísima adaptación.



El club de los poetas muertos. Oh capitán, mi capitán
El club de los poetas muertos.
Si de escenas de reconocimiento hacia el maestro hablamos no queda más remedio que recurrir a la película de Peter Weir de 1989 y a su desenlace.
Robin Williams, profesor de literatura en los exclusivos ambientes británicos de los años 50, utiliza la poesía como arma cargada de futuro.
"Aquí aprenderán a pensar por sí mismos".

Al éxito de este filme debemos seguramente la extensión de la expresión altina carpe diem, la reivindicación de uno de los poetas malditos de la literatura norteamericana, Walt Whitman, y el redescubrimiento del poema que le dedicó al presidente Abraham Lincoln tras su asesinato, y que comienza así:
¡Oh, Capitán! ¡Mi Capitán!
las mismas palabras con las que los alumnos homenajean a su profesor cuando es despedido.


adiós muchachos; Au revoir les enfants
Adiós muchachos. Au revoir les enfants
Película de Loui Malle de 1987 que narra sus propias experiencias como alumno de un internado católico de la Francia de la segunda guerra mundial. En un contexto bélico uno de los alumnos, judío por más señas, es ocultado en el centro para salvaguardarlo de los horrores que seguro le esperan si cae en determinadas manos.
Amistad y traición forman un cóctel de final dramático, como el propio Malle explicó en el estreno de la película:
“Han pasado más de 40 años, pero hasta el día que me muera recordaré cada segundo de aquella mañana de enero”.
 La figura del sacerdote "apela siempre a la caridad, a compartir y a ayudar a los desvalidos" y cuando al final es detenido y su destino es inexorable, se despide con un elocuente:
Adiós, muchachos. Hasta pronto.

Los chicos del coro
Los chicos del coro.
Christophe Barratier, 2004.
Esta vez es la música el vehículo catalizador del rescate de los niños difíciles de un internado. De nuevo el maestro acabará por ser despedido por saltarse las reglas no sin antes haber consiguido motivar y reconducir a unos alumnos sometidos a los absurdos rigores de un sistema educativo represor.

El homenaje de su alumnado, que tiene prohibido despedirse de su tutor, se realiza en forma de mensajes de despedida y solidaridad arrojados con aviones de papel desde las aulas.
La película pone de relieve sin demasiados edulcorantes artificiales la delicada y comprometida relación entre profesor y alumno.
Apuesto a que recuerdan algunas de las piezas que formaban parte de la banda sonora.




La lista es larga pero no caben todos. A su curiosidad dejo investigar sobre:  
El pequeño salvaje de François Truffaut
Hoy empieza todo de Bertrand Tabernier;
La clase de Laurent Cantet;
La profesora de historia de Mention-Schaar;  
El maestro de Giacomo Campiotti;  
Hijos de un dios menor de Randa Haines
La sonrisa de Mona Lisa de Mike Newell;
El profesor de Tony Kaye…



Estos días comienza un nuevo curso escolar. Este apunte va dedicado a todos los decentes, educadores, maestros, profesores: a los que luchan día día por sacar lo mejor de sí mismos y de sus alumnos y también a los que algún día tuvieron vocación.

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Bibliografía:
•  George Bernard Show; Pigmalion.
•  “The Wire” o cómo ser profesor y no morir en el intento.
“Au Revoir Les Enfants (Adios Muchachos)” (1987), de Louis Malle (Francia).
• Si quieren saber más encontrarán muchos más ejemplos en 45 películas basadas en la figura del docente

lunes, 7 de septiembre de 2015

Lugares que solo existen en la literatura

Muchos lugares, ciudades, incluso mundos enteros no existen en la realidad sino que nacieron y habitan en las páginas de las más diversas obras de creación, fruto del ingenio de sus autores: literatura, cómic, cine… Algunos son recreaciones de la sociedad en que vivieron o paisajes necesarios; otros son acaso delirios de mentes atormentadas o solitarias; hay simples decorados pero también detallados universos.
Estos son algunos de ellos.


Hay lugares, sobre todo ciudades, que han sido escenarios, incluso protagonistas, de numerosas obras literarias o que han servido de inspiración para notables autores: París en Cortázar o Hugo; Dublín en Joyce o Swift; Londres en la obra de Conan Doyle o en Mary Poppins; Praga en Kafka; Nueva York en Auster, Martín Gaite o García Lorca; la Barcelona de Mendoza; San Petersburgo en Dostoievki; Comala, México, en el Pedro Páramo de Rulfo… Legión han sido y son los libros de todo género en los que se cita o describe alguna ciudad o ciudades entre cuyas calles o parajes transcurre una trama.
Acudan, si no me creen, al World Literary Atlas y compruebenlo ustedes mismos.

Todo lugar literario, sea ciudad, país, comarca, tierra, planeta… sirve para contextualizar personajes o intenciones, para dotarles del necesario espacio físico en el que desarrollar sus peripecias o para describir una realidad social.

Sin embargo ha habido escritores a los que se les ha quedado pequeño el universo real y han creado sus propios escenarios imaginarios. Algunos de esos escenarios ya han sido adecuadamente identificados, como la Vetusta de La Regenta, que es Oviedo, o Macondo de Cien años de soledad, inspirada en Aracataca.

La lista de ciudades y lugares que solo existen en los libros es larga, y algunos de ellos son más populares y conocidos que muchos lugares y ciudades reales. Veamos los que nos parecen más relevantes, sin ánimo de hacer un estudio canónido del tema ni intención cronológica.

Sancho como gobernador de la Insula Barataria
"Un lugar de la Mancha…" y la Ínsula de Barataria. Don Quijote. Miguel de Cervantes.
La obra más universal de la literatura en castellano comienza con un enigmático octosílabo que nos sitúa en un innombrable lugar indefinido. Mucho se ha especulado sobre la ubicación exacta de ese lugar, aunque, en nuestra opinión, ese dato es irrelevante, como el mismo Cervantes creyó en su momento.
La Ínsula de Barataria, gobernada durante un tiempo por Sancho Panza, por el contrario, sí está localizada en el entorno del municipio zaragozano de Alcalá de Ebro, "un lugar de hasta mil vecinos… Diéronle a entender que se llamaba «la ínsula Barataria», o ya porque el lugar se llamaba «Baratario» o ya por el barato con que se le había dado el gobierno".

Ilustración de la portada de La Saga/Fuga de JB, ed. Destino
Castroforte del Baralla: La saga/fuga de J.B. Gonzalo Torrente Ballester.
Publicada en 1972, es una de las novelas más sobresalientes de la literatura española del siglo XX. El universo literario de Torrente es inmenso y en la Saga/fuga lo recrea en la ciudad imaginaria de Castroforte del Baralla, a través de su heterónimo José Bastida (J.B.). Que los estudiosos de Torrente hayan identificado a esta ciudad con Pontevedra responde con seguridad a la gran influencia cultural y social que su Galicia natal imprimió en toda su obra.
La censura de la época emitió un divertido dictamen sobre su publicación: "La denegación no encontraría justificación, y la aprobación sería demasiado honor para tanto cretinismo e insensatez. Se propone se aplique el SILENCIO ADMINISTRATIVO".

País de Nunca Jamás
Nunca Jamás (Neverland): Peter Pan. J.M. Barrie.
Allí los niños no crecían y vivían en permanente felicidad, si exceptuamos el detalle de que, en realidad, eran niños perdidos, sin filiación conocida. Y su población la componían todo tipo de variopintos ciudadanos: sensatas hadas voladoras, recorosos piratas con severas amputaciones, hambrientos reptiles con fijación por los piratas, aguerridos nativos americanos, celosas sirenas y temibles calamares gigantes, amén de otras criaturas menores.
Su ubicación también es conocida: "girar en la segunda estrella a la derecha, volando hasta el amanecer".

Alicia en el País de las Maravillas
El país de las maravillas (Wonderland). Alicia en el país de las maravillas. Lewis Carrol.
Un elegante e impuntual conejo blanco llama la atención de una aburrida Alicia que decide seguir sus pasos hasta introducirse en su madriguera. Después de una larga caída llega a un curioso mundo, lleno de personajes enigmáticos: malhumoradas y caprichosas cartas que gobiernan, sonrientes y enigmáticos gatos con el don de la desaparición, un sobrerero loco (que no lo estaba tanto) y orugas fumadoras, entre otros.
Alicia es especialmente interesante por la compleja personalidad de su autor, y por la novela discurren desde edificantes enigmas matemáticos hasta perniciosas intereses pedófilos, seguramente malinterpretados.

El Mago de Oz
Oz. El maravilloso mago de Oz. Lyman Frank Baum.
El éxito de esta primera obra provocó que su autor escribiera toda una saga de novelas, trece, sobre el mundo de Oz. Dorothy, la joven protagonista, decide escapar de casa con su perro en busca de una vida mejor "en algún lugar sobre el arco iris".
Un oportuno tornado provoca el desmayo de Dorothy como conscuencia de un golpe y este es el momento en que comienza el viaje de verdad.
En Oz habitan providenciales hadas, malvadas y benéficas brujas, leones cobardes, descerebrados espantapájaros, descorazonados pseudorrobots y, por supueto, un brillante mago que resulta ser un farsante.
Hasta la publicación de El mago de Oz los cuentos infantiles estaban escritos, protagonizados y ubicados por autores, personajes y paisajes europeos. Oz es, en realidad, una recreación de la realidad estadounidense de finales del XIX.

Si ha visto la película Matrix, de los hemanos Wachowski, quizá recuerden las referencias tanto al Conejo Blanco de Alica como a la Dorothy de Oz.

Viajes de Gulliver
Liliput y Brobdingnag. Los viajes de Gulliver. Johnattan Swift.
Johnattan Swift es seguramente uno de los autores más brillantes de su tiempo por la cantidad y calidad de los asuntos a los que se enfrentó en sus obras. El naufragio del buque Antílope da con los huesos del médico del barco, Lemuer Gulliver, narrador de la historia, en el "noroeste de la Tierra de Van Diemen (Tasmania). Hecha la estima, nos encontrábamos a 30 grados 2 minutos de latitud sur". Aquí comienza la peripecia.
Los liliputienses, doce veces más peqeños que un ser humano, y los Brobdingnagienses, tan altos como un campanario de una iglesia, son solo el comienzo de una serie de comunidades con las que Gulliver se va encontrando en su devinir, entre las que no me resisto a mecionar Laputa, ciudad levitadora cuyos habitantes disfrutan con las matemáticas y la música, hasta el punto de que tenían identificados los dos satélites de Marte, un siglo antes de su descurimiento real, además de un sinfín de estrellas y cometas.

Infierno, Purgatorio, Paraíso. La divina Comedia. Dante.
Con un cicerone como Virgilio cualquier cosa es posible en una obra tan enciclopédica como árida y críptica para los no iniciados.
Aunque ahora nos digan que el infierno, en realidad, no es un lugar físico sino un estado del alma, en la obra de Dante está compuesto por nueve niveles: cuanto más grave es el pecado, más abajo caes; por orden de menor a mayor gravedad: paganos virtuosos (no bautizados); lujuriosos, glotones, avariciosos, coléricos; (ahora la laguna Estigia marca la frontera entre los pecados más leves y los verdaderamente graves); herejes, violentos, fradulentos (corruptos, ladrones…) y finalmente los traidores, el peor pecado en el que se puede incurrir.

Los caballeros de la Tabla Redonda
Camelot. El ciclo artúrico, iniciado por Chrétien de Troyes.
Mítico reino y castillo donde habita el Rey Arturo y en el que se reúnen en torno a una mesa redonda sus caballeros más distinguidos. De este universo con ciertos origenes históricos pero edulcorado por las fábulas, han llegado hasta nosotros algunos de los referentes literarios más revisitados aunque su origen se remonta en realidad a la tradición clásica: el mago Merlín, la espada Excalibur, el caballero Lanzarote del Lago, el Santo Grial

Utopia, de Tomas Moro
Amaurota (sin muros), Utopia. Libro Del estado ideal de una república en la nueva isla de Utopía. Tomás Moro.
Esa ciudad y la comunidad que la habita han pasado a la historia como sinónimos de pefección, armonía; de lo política, social y culturalmente deseable, aunque Moro no forzosamente le atribuía tanta bondad. En realidad se trató de un análisis crítico de la sociedad británica de su tiempo y el sentido del término raramente se usa hoy en día con otro matiz que no suene peyorativo.
“Amaurota está situada en la falda de un monte y su forma es casi cuadrada. Se extiende cosa de dos millas y está unida con la otra orilla, no con pilares ni con pilotes de madera, sino con un admirable puente construido con arcos de sillería”.

Otros mundos, ciudades y paisajes han sido creados y recreados en famosas sagas y obras, incluido el cine, o han alojado las aventuras de personajes nacidos en el cómic:  
• El Señor de los anillos de J.R.R. Tolkien,  
• La historia interminable de Michael Ende,  
• Las crónicas de Narnia de Clive Staples Lewis, 
• Harry Potter de JK. Rowling,
Metrópolis, de la película homónima de Fritz Lang,
La guerra de las galaxias:  Coruscant, Naboo, Endor, Tatooine, Hoth, Alderaan, Dagobah, Kamino; Mos Eisley, Ciudad Nube…
Juego de tronos, de George R.R. Martin;
• La Atlántida de Platón,
• La Gotham City de las aventuras de Batman,
• Las Smallville y Metrópolis de Superman,
• Moulinsart o Los Dópicos de Tintín,
• Los cuatro fantásticos y Attilan,
• La Springfield de Los Simpson,
• La Arkham de H.P. Lovecraft,
El Dorado, Shangri-La, La Atlántida, Sión…

todas estas obras, mundos o ciudades, algunos asociados a lugares conocidos o directamente inspirados en sitios reales o completamente inventados, han servido de telón de fondo necesario e insustituible de los universos narrativos de sus autores y de las peripecias de sus personajes.
Espero que sepan disculpar que no me centre mucho en ellos, pero me parece que poco se puede aportar que no haya sido ya prolijamente desarrollado en otros foros o en ambientes más especializados. Queden aquí como botón y como muestra de que no las hemos olvidado.

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Bibliografía:
Las ciudades ficticias creadas por la literatura; Miriam Vivar Benjumea.
Ciudades en la Literatura; Asunción Rallo Gruss.
Las ciudades de la literatura.
Historia de las ciudades imaginadas; Hernán Lameda.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Disculpe el señor… se nos llenó de pobres el recibidor

Disculpe el señor,
se nos llenó de pobres el recibidor
y no paran de llegar,
desde la retaguardia, por tierra y por mar.

Son pobres que no tienen nada de nada.
No entendí muy bien sin nada que vender o nada que perder

(…)

¿Me da las llaves o los echo? Usted verá
que mientras estamos hablando
llegan más y más pobres y siguen llegando.

¿Quiere usted que llame a un guardia y que revise
si tienen en regla sus papeles de pobre?


Niño muerto en las costas de Turquía

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Disculpe el señor
si le interrumpo, pero en el recibidor
hay un par de pobres
que preguntan insistentemente por usted.

No piden limosnas, no...
Ni venden alfombras de lana,
tampoco elefantes de ébano.
Son pobres que no tienen nada de nada.

No entendí muy bien
sin nada que vender o nada que perder,
pero por lo que parece
tiene usted alguna cosa que les pertenece.

¿Quiere que les diga que el señor salió?
¿Que vuelvan mañana, en horas de visita?
¿O mejor les digo como el señor dice:
«Santa Rita, Rita, Rita,
lo que se da, no se quita»?

Disculpe el señor,
se nos llenó de pobres el recibidor
y no paran de llegar,
desde la retaguardia, por tierra y por mar.

Y como el señor dice que salió
y tratándose de una urgencia,
me han pedido que les indique yo
por dónde se va a la despensa,  y que Dios se lo pagará.

¿Me da las llaves o los echo? Usted verá
que mientras estamos hablando
llegan más y más pobres y siguen llegando.

¿Quiere usted que llame a un guardia y que revise
si tienen en regla sus papeles de pobre?
¿O mejor les digo como el señor dice:
«Bien me quieres, bien te quiero,
no me toques el dinero...»?

Disculpe el señor
pero este asunto va de mal en peor.
Vienen a millones y curiosamente,
vienen todos hacia aquí.

Traté de contenerles pero ya ve,
han dado con su paradero.
Estos son los pobres de los que le hablé.
Le dejo con los caballeros y entiéndase usted...

Si no manda otra cosa me retiraré.
Si me necesita, llame.
Que Dios le inspire o que Dios le ampare,
que esos no se han enterado
que Carlos Marx está muerto y enterrado.

Joan Manuel Serrat.


martes, 1 de septiembre de 2015

Esos deliciosos superlativos terminados en -érrimo

Los superlativos terminados en -érrimo son una rareza en castellano pero no por ello hay que permitir su extinción a manos de la dictadura del regular -ísimo, más fácil, más rápido, más seguro… pero del todo inexpresivo y vulgar.
Son pocos pero muy edificantes.

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Se llama superlativo absoluto (palabra de RAE en su Manual de la nueva gramática de la lengua española de 2010) al grado máximo en que se expresa alguna propiedad y, por extensión, al adjetivo que los pone de manifiesto. Se forman en español con los sufijos -ísimo (altísimo) y -érrimo (celebérrimo).

La terminación en -érrimo está presente en varios superlativos cultos que proceden directamente del latín; son un tanto anómalos o irregulares (aunque deliciosos en mi opinión) y suelen formarse en adjetivos que contienen "r" en su última sílaba, aunque hay alguna excepción.
De forma resumida podríamos decir que está asociado a palabras que terminan en -re y -ro, pues en latín, cuando la raíz de la palabra terminaba en -r, esta letra se doblaba y se añadía -imus.

Por si acaso, le diré que un superlativo califica a una persona, cosa o condición como "la más" o "la menos" algo.

Hasta aquí la explicación lingüística. Pero veamos los pocos casos en los que a día de hoy todavía subsiste esta terminación, en constante y dura pugna con la más regular -ísimo:

• Si algo o alguien es muy famoso o célebre decimos que es celebérrimo;
(Del latín celeber, -bris, que forma el superlativo celeberrimus).

• Un genio o unas palabras acres, o sea muy ásperos y desabridos, tiene la consideración de acérrimo; que viene a ser algo así como muy fuerte, vigoroso, tenaz, intransigente, fanático, extremado.
(Del latín acer, acris, que forma el superlativo acerrimus)


acérrimo

• Una superficie insuave al tacto, un terreno escabroso, un tiempo desapacible, un sonido desapacible, una discrepancia violenta, decimos que son ásperos; pero si lo son mucho, les decimos aspérrimo;
(Del latín asper, -era, -erum, que da el superlativo asperrimus). La propia RAE advierte que es una forma poco usada.

• Si algo es muy abundante y fértil se dice que es ubérrimo. He aquí la excepción que confirma la regla, pues adjetivo y forma superlativa no tienen el mismo origen etimológico.

• Alguien que tiene la facultad de obrar o no obrar, que no es esclavo o no está preso, alguien atrevido o independiente, en una palabra, que es libre, se convierte en libérrimo si lo es en grado máximo;
(Del latín liber, -era, forma liberrimus).

• Un pobre de solemnidad, a todos los efectos, o algo o alguien que anda muy escaso o falto de alguna característica, se dice que es paupérrimo.
(Del latín pauper, -eris; pauperrimus).

• Por el contrario, algo o alguien extremadamente aseado, esmerado, bello, bien parecido, delicado, esmerado en la conducta y el habla, o sea, muy pucro, se convierte en pulquérrimo;
(Del latín pulcher, pulchra, que deriva en pulcherrimus).

• Si alguien es dedichado e infeliz; o avaricioso y tacaño; o está abatido y sin fuerza; o a algo de pequeño valor… se le podría calificar como mísero; estas cualidades elevadas a su máxima espresión, dan como resultado el superlativo misérrimo;
(Del latín miser, -a, que, como habrán imaginado, forma el superlativo miserrimus).

• El adjetivo negro no necesita mucha explicación; aunque por las dudas, se aplica al aspecto de un cuerpo cuya superficie no refleja ninguna radiación visible, o a la ausencia de color, o al color de la piel de determinados grupos humanos… o incluso a algo clandestino o ilegal, como cierto dinero. Pues el superlativo es nigérrimo.
(Del latín niger, nigri, que forma nigerrimus). Aunque, siendo francos, no puede competir con negrísimo.

• Algo salubre, o sea, bueno para la salud, puede ser salubérrimo si es buenísimo para la salud;
(Del latín saluber, -bris; que forma el superlativo saluberrimus).

Dulquérrimo o vijérrimo ni siquiera están admitidos por la RAE, aunque ya podrán averiguar por ustedes mismos su significado.

En mi condición de libérrimo usuario de la lengua, me gustar usar esta terminación como un grado más en la condición del superlativo, siempre con un matiz despectivo. Les pondré unos ejemplos:
- un chiste muy malo es malísimo; pero si es peor que malísimo… alcanza el grado de malérrimo.
- Algo muy irrelevante puede ser irrelevantísimo; pero si llega al paroxismo se vuelve irrelevantérrimo. (Como quizá consideren estas líneas).

En cierto pasaje de La Regenta, de Clarín, se dice:
Los familiares se pusieron de pie y uno de ellos hermoso, rubio, de movimientos suaves y ondulantes, de pulquérrimo traje talar, perfumado, abrió una mampara forrada de damasco color cereza
¿Alguien se anima a encontrar en alguna obra literaria otros ejemplos de estas delicias de la lengua?

Y no pierdan la oportunidad de hablar con propiedad.

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- Ninguna entrada del Diccionario de la RAE ha sufrido daños en la elaboración de este apunte.
- Manual de la nueva gramática de la lengua española. (En pdf… mientras dure)
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